Kharmino

Arte...Música, belleza, creación...vida...síntomas de felicidad... rastros de un ser que respira feliz!!

jueves, 15 de enero de 2015

Reseña: El cuento número Trece

Hola.

Cumpliendo con mis propositos: Para esta ocasion mi primer reseña de 2015.

Antes de hacer mis anotaciones públicas, debo decir que soy psicóloga así que mucho de mis impresiones no son más que producto de mi formación.


Me gustó mucho el componente psicológico de cada personaje, y la persecución de la verdad  como una necesidad imperante de ser totalmente revelada por parte de su protagonista puesta por el paso de los años frente al espejo de su muerte. Hay momentos en la historia que la nostalgia de cada secreto es de  tal magnitud que me resulto imposible dejarme contagiar. Como personaje principal Vida Winter cuenta con todos los rasgos de misterio que atrapan al lector, y además deja claro que los seres humanos pese a la carga de nuestra historia solo tenemos la opción de hacer de ella algo que vivimos pero que ya paso, se fue, no existe. Vida no saca de esa idea ambiciosa de que somos protagonistas absolutos, porque como lo dice somos parte de la historia de otros.
Del médico y de Hester, pese a que la intención de Margareth por mostrarnos su inocencia fue digamos más que loable, no puedo dejar de admitir que se me hicieron dos personajes de una ambición más que miserable hicieron lo que de mi campo yo más recrimino jugar con dos niñas como si fuesen ratones de laboratorio, con el único fin desdeñable de mostrar su grandeza científica al mundo. Esos fragmentos del diario de Hester en el que registra de modo muy superficial sus buenas intenciones no me resulto convincente y el final feliz que se plantea para los dos se me hizo algo más que injusto.
De los miembros de la familia Angelfield  puedo decir que son individuos tocados de algún modo por la mezcla impropia de genes. Dicen en algunas creencias que cada uno a nuestro paso por el mundo vamos causándonos chichones,  para la psicología estos se van desencadenado en una sucesión de ápices cada vez más complejos. Charli, Isabell, su madre fallecida, su padre ajeno a la propia vida que muestra un amor refugiante en su hija, las inclinaciones de violencia en Charlie y en Adeline, la relación estrecha entre emeline y adeline.... me resultaron más que un plato fuerte…

En Margareth vi una amante de los libros qe carga con el peso de su propio dolor, un ser humano que ha malgastado gran parte de su vida alimentando su rencor, hizo lo que cualquiera con las posibiliades que se le pusieron sobre las manos habría hecho sin pensárselo; de seguro le resulto provechoso, la reconciliación consigo misma es algo que en al final se queda corto.

El mejor de los personajes, el que me resulto sobrecogedor y maravilloso a mi opinión es Aurelios. El gigante, ese hombre de manos fuertes y corazón sensible, da claros ejemplos que yo de mi parte podré seguir sin titubeos, me animo a meterme en mi cocina, hizo que me deleitará con un te fuerte, o el aroma del chocolate. Da un valor inestimable a ese amor que podemos entregar a nuestros seres queridos y suelta los tormentos que amenazan con arrancarlo de los sublime de su presente.

Espero que esta reseña se pueda comprender, no di ningún apunte sobre el hilo de la historia porque mi recomendación es contundente: ¡ES UN LIBRO QUE SE DEBE LEER!. El libro me parece que denota su calidad y vale todo el peso de los cinco años que dedico su autora a su conformación. Diane tiene un estilo literario muy trabajado y la capacidad de dar hilaridad a cada trama, a cada personaje y de hacer toda una red muy robusta que me dejo más que satisfecha.


Gracias por su lectura